Autónomos dependientes

Son aquellos autónomos que realizan su actividad para un cliente, del que perciben, como mínimo, el 75 % de sus ingresos.

 

 

Condiciones:

 

  1. No tener trabajadores por cuenta ajena ni contratar o subcontratar parte o toda la actividad con terceros.
  2. No ejecutar su actividad de manera indiferenciada con los trabajadores que presten servicios por cuenta ajena.
  3. Disponer de infraestructura productiva y material propios.
  4. Desarrollar la actividad con criterios organizativos propios.
  5. Percibir contraprestación económica en función del resultado de su actividad.
  6. Debe cotizar obligatoriamente por accidente de trabajo y enfermedades profesionales.

 

 

Contrato:

 

  1. Debe formalizarse por escrito y ser registrado en el SEPE, reconociéndose en él la condición de autónomo dependiente.
  2. Debe constar la duración del contrato, la actividad a desarrollar, la duración máxima de la jornada y los descansos semanales y anuales.
  3. Podrá extinguirse por mutuo acuerdo de las partes, por causas consignadas en el contrato, por muerte y jubilación, por desistimiento del trabajador autónomo dependiente (mediando el preaviso correspondiente) o por voluntad del cliente. En este último caso, sin causa justificada el trabajador autónomo tendrá derecho a una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados.