¿Tributa el dinero recuperado de las cláusulas suelo?

En cuanto al tratamiento fiscal de las cantidades a percibir por los consumidores como consecuencia, bien del procedimiento extrajudicial establecido en el citado Real Decreto Ley, bien como consecuencia de la ejecución o cumplimiento de sentencias judiciales o laudos arbitrales, el apartado 1 de la nueva disposición adicional 45ª LIRPF dispone la no tributación de las mismas, ya se perciban en efectivo o a través de otras medidas de compensación. De la misma forma, no estarán sometidos a tributación los intereses indemnizatorios que se pudieran percibir.

 

 

En la medida en que los intereses satisfechos en su momento a la entidad financiera y que ahora van a ser objeto de devolución pudieron formar parte de la base de deducción por inversión en vivienda habitual, o bien pudieron resultar deducibles como gasto para la determinación de un rendimiento neto, y que la devolución de los mismos no se va a integrar en la base imponible del IRPF, el apartado 2 de la disposición adicional 45ª LIRPF prevé la rectificación de las deducciones por inversión en vivienda habitual que se hubieran practicado o bien la corrección del rendimiento neto del que tales intereses se dedujeron.

En todo caso, las rectificaciones a realizar únicamente afectarán a aquellos ejercicios respecto de los que no hubiera prescrito el derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación. A tal efecto y salvo supuestos específicos en los que se haya producido la interrupción de la prescripción, teniendo en cuenta que el Real Decreto Ley 1/2017 entró en vigor el 21 de enero de 2017, las rectificaciones a realizar afectarán los ejercicios 2012 y siguientes.

Cuando los intereses que ahora son objeto de devolución, bien en virtud del acuerdo celebrado con la entidad financiera conforme al procedimiento previsto en el Real Decreto Ley 1/2017, bien en ejecución o cumplimiento de una sentencia o lauda arbitral, hubieran formado parte de la base de la deducción por inversión en vivienda habitual o de deducciones establecidas por una Comunidad Autónoma, el cobro de dichos intereses determina que se pierda el derecho a practicar la deducción en su momento aplicada. En tal caso, en el ejercicio en que se celebre el acuerdo con la entidad financiera o resulte firme la sentencia judicial o laudo arbitral, deberán regularizarse las deducciones en su momento aplicadas, en la medida en que correspondan a ejercicios no prescritos, en los términos previstos en el art. 59 RIRPF, es decir, sumando a la cuota líquida estatal y autonómica las cantidades indebidamente deducidas, sin inclusión de intereses de demora.

Dado que el Real Decreto Ley 1/2017 entró en vigor el 21 de enero de 2017, las cantidades que se devuelvan conforme al procedimiento extrajudicial regulado en el mismo, deberán ser regularizadas en la declaración del IRPF del ejercicio 2017, si bien debe entenderse que si el contribuyente celebra el acuerdo y percibe el importe de la devolución con anterioridad a la presentación de la declaración del IRPF del ejercicio 2016, podría llevar a cabo la regularización en esta última declaración. No obstante debe insistirse en que la regularización se realiza sin la inclusión de intereses de demora por lo que el importe a regularizar será el mismo con independencia de que la regularización se practique en la declaración del ejercicio 2016 o del ejercicio 2017.

Si la devolución de los intereses indebidamente satisfechos por la aplicación de la cláusula suelo se produce en virtud de sentencia judicial firme o laudo arbitral, la regularización de las deducciones aplicadas en su momento por la inclusión de los intereses en la base de la deducción por inversión en vivienda habitual o de alguna deducción autonómica, entendemos que deberá efectuarse en el ejercicio en que la sentencia o laudo resulten firmes. De esta forma, si la firmeza se hubiera producido en el ejercicio 2016, en la declaración del IRPF de dicho ejercicio deberá llevarse a cabo la regularización de las cantidades indebidamente deducidas en los términos antes expuestos.

Todo lo anteriormente expuesto es para el supuesto de que en virtud del acuerdo con la entidad financiera o de la sentencia judicial o laudo arbitral, se acordara la devolución de las cantidades previamente satisfechas por la aplicación de la cláusula suelo.

Si en lugar de acordarse la devolución de dichas cantidades se acordara con la entidad financiera que se aplique a minorar el principal del préstamo, no será necesario efectuar regularización alguna. Ello es consecuencia de que en tal caso las cantidades en su momento satisfechas si bien cambian el concepto por el cual se pagaron (pasan de intereses a principal), siguen formando parte de la base de la deducción.

Finalmente, si en el acuerdo con la entidad financiera o en la sentencia judicial o laudo arbitral se reconoce el derecho a la devolución de intereses satisfechos en el ejercicio 2016, tales intereses no formarán parte de la base de la deducción a aplicar en el propio ejercicio 2016.

Indicar finalmente que si los intereses que son objeto de devolución fueron deducidos en su momento como gasto para la determinación de un rendimiento neto, la regularización no se practicará en la forma indicada anteriormente, sino que se deberá presentar autoliquidaciones complementarias de cada uno de los ejercicios no prescritos en que se hubieran deducido como gasto los intereses, si bien dichas autoliquidaciones no generarán ningún tipo de sanción ni de intereses de demora ni recargos. La presentación de las autoliquidaciones complementarias deberá efectuarse en el plazo comprendido entre la fecha del acuerdo o firmeza de la sentencia judicial o laudo arbitral y la finalización del siguiente plazo de presentación de autoliquidación de IRPF.