Cómo se debe redactar un contrato

Redactar mal un contrato puede acarrearte muchos problemas en el futuro. Para evitarlo, debes asegurarte de que cumple con todos los requisitos legales y que no dejas ningún cabo suelto.

Un contrato tiene una estructura y no debemos olvidar algunos elementos que deben existir, ya que sin ellos el acuerdo perdería valor.

 

 

El objeto:

La prestación que las partes acuerdan en rendirse bajo el marco del acuerdo (Ejemplo: la compra/venta de un inmueble).

 

El consentimiento:

Que fundamentalmente involucran la voluntad de las partes contratantes, conscientes en todo momento de las obligaciones que contraen recíprocamente. Aunque se anulará, el consentimiento producido por equivocación, intimidación, violencia o fraude.

 

La capacidad:

Son requisitos que deben cumplir para ser sujetos idóneos de contratar. Está se subdivide en capacidad de goce, que es la capacidad jurídica para ser titular de derechos subjetivos, y la capacidad de ejercicio, que es la cualidad jurídica para ejercer derechos y asumir obligaciones sin representación de terceros (conocida también como capacidad de obrar).

 

 

 

 

Otros puntos a tener en cuenta:

 

 

Redactar lo más claro posible:

Si la interpretación del contrato no genera dudas no tendrás ningún problema después.

 

No usar papel con membrete de alguna de las partes:

De lo contrario, pondrá en evidencia quien escribió el documento.

 

Colocar cláusula de negociación:

Para que así se establezca que el contrato fue discutido y aprobado por las partes involucradas.

 

Establecer cláusulas equitativas para ambos lados:

Sino, tendrás problemas en un juzgado para hacerlas valer a futuro.

 

Archivar los antecedentes de la negociación:

Las cartas o correos electrónicos deben imprimirse y guardarlos como evidencias de haber negociado el contrato.