CONTABILIDAD II – INICIO

La forma más sencilla de llevar las cuentas es la de “la cuenta de la vieja” o la del “gancho en la pared”, es decir las facturas que he pagado y las que tengo que pagar o la de si tengo dinero en el Banco he ganado si no lo tengo he perdido.

 

Pero la complejidad de la vida económica y la vigilancia de nuestro socio oculto (Hacienda) nos obliga a tratar los negocios de una manera más sofisticada y aplicar unas técnicas para ofrecer información de nuestra situación real a nosotros mismos y lo que es peor a los demás.

 

La anotación de las operaciones que realizamos en un negocio tiene su lógica propia, las operaciones que se realizan están valoradas en dinero, no en horas de trabajo u otra clase y se ha convenido (para unificar criterios) que se utilice el sistema de partida doble:

 

  • Compramos algo a alguien
  • Vendemos algo a alguien
  • Sale dinero para pagar a alguien
  • Entra dinero que cobramos de alguien

 

La diferencia entre lo que vendemos y lo que compramos, es el beneficio que hemos ganado o las pérdidas que tenemos que pagar.

 

Las cuentas que se emplean en contabilidad (Plan General de Contabilidad) a efectos prácticos se pueden dividir en dos grupos, las de Balance y las de Cuenta de Pérdidas y Ganancias.

 

Las cuentas de Balance son las que su saldo dura más de un año: prestamos, mobiliario, proveedores, clientes, Hacienda acreedora, Seguridad Social, Bancos

 

Las cuentas de Pérdidas y Ganancias son las que se liquidan cada año para saber si hemos tenido beneficios o no (olivica comida huesecico al suelo)

 

Tomamos el ejercicio del uno de enero al treinta y uno de diciembre del mismo año, puede ocurrir que iniciemos la actividad el 30 de junio, pues lo mismo desde el uno de julio a treinta y uno de diciembre y al año siguiente año entero. O puede ocurrir que por la actividad a desarrollar el ejercicio no comience y termine en esas fechas, pensar en los turroneros y jugueteros que en febrero-marzo todavía están cerrando operaciones, empresas agrícolas o cualquier otra que se os ocurra.

 

Para la contabilización de las operaciones se han de seguir unos principios y normas de valoración, que son sencillos y comprensibles

 

Principio de prudencia – se ha contabilizar los beneficios cuando se tengan, se ha contabilizar los gastos cuando se sospechen

 

Principio de empresa en funcionamiento – se entiende que la empresa sigue ininterrumpidamente, no vale lo mismo una maquina que se liquida que una en pleno funcionamiento

 

Principio de registro – se ha contabilizar cuando nazca la obligación o el derecho

 

Principio de precio de adquisición – los bienes y derechos se contabilizan por su precio de costo ¿y si no nos ha costado nada? La contestación más tarde.

 

Principio de devengo – se contabiliza cuando se tiene la factura no cuando se paga (salvo casos especiales)

 

Principio de correlación de ingresos y pagos – no se pueden contabilizar gastos que no sean necesarios para conseguir beneficios. Para que se entienda mejor, no se puede desgravar el gasto de gasolina y reparación del Mercedes de un dentista, ni los gastos de la Comunión del hijo del dueño.

 

Principio de no compensación – cuando un cliente es a la vez proveedor, se han de llevar las compras y las ventas y los pagos y los cobros en cuentas separadas, aunque se liquide la diferencia periódicamente.

 

Principio de uniformidad – si se toma la decisión de contabilizar de una determinada manera, se ha de seguir el mismo criterio en la contabilizaciones siguientes.

 

Principio de importancia relativa – puede admitirse no aplicar uno de estos principios cuando no sea significativa la importancia o valor

 

¿Sencillo verdad?

 

Las compras se contabilizan por el precio de lo que nos ha costado, más los gastos de instalación y otros accesorios (costo de la maquina, mas el de los técnicos que lo montan, mas el del hotel de los técnicos, etc.), esta fórmula es válida para cortos periodos de tiempo, pero pensad por ejemplo en un inmueble comprado en pleno boom que costo 300.000 € ¿Cuál es su precio real en la actualidad? podría ser la mitad 150.000 € y por el contrario un inmueble comprado hace 30 o 40 años que pudo costar 6.000 € ¿Cuál es su precio real en la actualidad, no habíamos quedado en 150.000 €?

 

Periódicamente la Administración permite a las empresas, previo paso por caja, actualizar los valores de su inmovilizado en el Balance, el ultimo se aprobó para el ejercicio 2013 y el anterior fue para el ejercicio 1996 y en el caso de venta existen unos coeficientes de actualización a aplicar sobre el valor de compra menos amortización.