El periodo de prueba en el contrato de trabajo

 

 

El periodo de prueba es un tiempo al principio del contrato en el que empresa y trabajador examinan si empleado y trabajo respectivamente son lo esperado. Durante ese periodo tanto la empresa como el trabajador pueden romper el contrato, sin tener que justificar el motivo.

 

Para que exista este periodo de prueba tiene que estar específicamente pactado en el contrato y dependiendo del puesto que se ocupe tendrá una duración u otra.

 

Como norma general un trabajador no puede volver a tener un periodo de prueba si ya ha trabajado para la empresa haciendo las mismas funciones con anterioridad. Da igual cómo se estuviese contratado antes, si ya se ha hecho ese trabajo para esa empresa, no podrá haber un nuevo periodo de prueba

 

DISTINTOS CASOS:

 

 

  • Tiene varios contratos temporales seguidos

En el caso de que un trabajador sea contratado para las mismas funciones mediante varios contratos temporales, solo se podrá tener periodo de prueba en el primero de ellos. El resto, al haber trabajado antes para la empresa, no podrán tener periodo de pruebas. Si en cambio es contratado para realizar funciones distintas, podría tener un periodo de prueba.

 

  • Ha pasado tiempo desde que trabajó en la empresa y regresa a ella

Puede que un trabajador prestase servicios para una empresa y años más tarde vuelva a trabajar. Si vuelve a realizar las mismas funciones, aunque hayan pasado años, no podrá haber un nuevo periodo de prueba.  Sin embargo,  si vuelve, pero a otro puesto, haciendo otras funciones, en cambio sí se podrá establecer un nuevo periodo de prueba.

 

  • Vuelve a la empresa pero a un puesto distinto

En el caso de haber prestado servicios para una empresa realizando unas funciones, y en un futuro volver a ser contratado por la misma empresa para realizar otras funciones, en ese caso sí se podría pactar un periodo de prueba. Aunque ya se ha estado contratado anteriormente, no se sabe si el trabajador podrá realizar las nuevas funciones.