¿QUIÉN ESTÁ OBLIGADO A DECLARAR?

El importe y la naturaleza de las rentas percibidas durante el año determina si se está obligado, o no, a presentar la declaración de Renta 2014.

 

Están obligados a presentar declaración por el IRPF, quienes hayan obtenido en 2014 rentas superiores a las siguientes cuantías:

 

  1. Rendimientos íntegros del trabajo:

El límite es 22.000 € anuales, si proceden de un único pagador.

También se aplica si se han percibido de varios pagadores cuando:

 

  • La suma de las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores no supere en conjunto, 500 € anuales.
  • Sus únicos rendimientos del trabajo consistan en pensiones de la Seguridad Social

      

       El límite se establece en 11.200 € anuales cuando:

  • Procedan de más de un pagador, si la suma de las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores superan 500 € anuales.
  • Se hayan percibido pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos, (salvo que estas últimas procedan de los padres por decisión judicial).
  • El pagador de los rendimientos no esté obligado a retener (por ejemplo, pensiones procedentes del extranjero).
  • Se perciban rendimientos íntegros del trabajo sujetos a tipo fijo de retención.

 

  1. Rendimientos íntegros del capital mobiliario y ganancias patrimoniales sometidos a retención o ingreso a cuenta, con el límite conjunto de 600 € anuales.
  2. Rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos íntegros de Letras del Tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado, con el límite conjunto de 1000 € anuales.

 

No tendrán que declarar quienes obtengan exclusivamente rendimientos íntegros del trabajo, del    capital (mobiliario e inmobiliario), de actividades económicas y ganancias patrimoniales, sujetas o no a retención, cuando su suma no exceda de 1.000 € ni quienes hayan tenido pérdidas patrimoniales inferiores a 500 €.

 

No estando obligados, deberán presentar declaración los contribuyentes que quieran beneficiarse de deducciones, reducciones y bonificaciones, como por ejemplo:

 

  • Deducción por inversión en vivienda habitual (para adquisiciones hasta el 31 de diciembre de 2012).
  • Deducción por maternidad
  • Reducciones en la base imponible por aportaciones a sistemas de previsión social