Condiciones:
- No tener trabajadores por cuenta ajena ni contratar o subcontratar parte o toda la actividad con terceros.
- No ejecutar su actividad de manera indiferenciada con los trabajadores que presten servicios por cuenta ajena.
- Disponer de infraestructura productiva y material propios.
- Desarrollar la actividad con criterios organizativos propios.
- Percibir contraprestación económica en función del resultado de su actividad.
- Debe cotizar obligatoriamente por accidente de trabajo y enfermedades profesionales.
Contrato:
- Debe formalizarse por escrito y ser registrado en el SEPE, reconociéndose en él la condición de autónomo dependiente.
- Debe constar la duración del contrato, la actividad a desarrollar, la duración máxima de la jornada y los descansos semanales y anuales.
- Podrá extinguirse por mutuo acuerdo de las partes, por causas consignadas en el contrato, por muerte y jubilación, por desistimiento del trabajador autónomo dependiente (mediando el preaviso correspondiente) o por voluntad del cliente. En este último caso, sin causa justificada el trabajador autónomo tendrá derecho a una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados.
